El protagonismo de las encuestas

Elecciones

El debate en torno a las encuestas electorales, su habilidad para predecir resultados y su efecto sobre la intención de voto no es nada nuevo. 2010 y 2012 fueron los años de mayor polémica sobre este tema cundo diversas encuestadoras estimaron erróneamente, no sólo el margen de victoria de los comicios, sino también el ganador. La elección de 2012 fue emblemática ya que la mayor parte de las encuestas con gran difusión en medios pronosticaban una victoria de más de 10 puntos porcentuales de Enrique Peña Nieto. A pesar de la regulación que ha intentado imponer el INE en la difusión de encuestas electorales, es importante analizar el desempeño que éstas tuvieron en el proceso electoral que acaba de concluir. Hoy por hoy, la discusión en torno a las encuestas se mantiene abierta principalmente en el tema de desempeño o métrica bajo la cual deben evaluarse. En este proceso electoral nuevamente observamos a diversos medios de comunicación publicar encuestas de manera sistemática, que posteriormente eran retomadas por otros medios y difundidas por un ciclo de hasta 3 ó 4 días. A pesar de que se especificaba que no pretendían ser pronósticos electorales, la cobertura que se le daba no distaba mucho del lenguaje tradicional sobre quién lleva la delantera o quién se perfila como ganador. El propósito de este ejercicio es ofrecer gráficas que comparen las predicciones de las principales casas encuestadoras a nivel estatal con los resultados del PREP. Utilizamos las encuestas publicadas durante la última semana previa a la elección en sus estimaciones efectivas, y para aquellas que ofrecían algún modelo predictivo de intención de voto se tomó esa cifra como comparativo. Es importante tener claro que las encuestas seguirán siendo difundidas por medios de comunicación y que la solución no es regularlas nuevamente, sino más bien contar con mecanismos que transparenten su financiamiento así como una mayor información acerca del historial de las estimaciones de cada encuestadora en elecciones previas.
Baja California Sur y Campeche eran los estados más considerados como victorias seguras para el PAN y el PRI, respectivamente. Las encuestas en ambas entidades acertaron en el ganador aunque el margen de victoria varía considerablemente según la casa encuestadora.
En el caso de Guerrero, Parametría estimaba muy cerrado el margen de ventaja del candidato del PRI mientras que El Universal registró un dato más cercano al final.
Michoacán siempre presentó una contienda de tres, lo que hizo más compleja la medición de los distintos candidatos. Todas las encuestas ilustraron una carrera a tercios aunque en el resultado final Luisa María Calderón haya quedado un poco más corta de lo que se estimaba.
En San Luis Potosí diversas encuestas anticipaban el triunfo de la candidata del PAN, Sonia Mendoza. La contienda resultó mucho más cerrada de lo que se previó aunque si termina en tribunales es posible que el resultado final cambie.
Todas las casas encuestadoras subestimaron el porcentaje de votación que obtuvo Jaime Rodríguez “El Bronco”. Sin embargo los márgenes de diferencia en esta subestimación varían desde 30% para GEA-ISA hasta 8% para El Norte. Mientras El Norte, El Universal y Parametría subestimaron su votación final, Covarrubias, Mitofsky y GEA-ISA erróneamente pronosticaron como ganador a la candidata del PRI. El factor del candidato independiente es interesante en términos metodológicos – y quizá contribuyó a los errores de estimación de las encuestas- ya que gran parte de la respuesta de las preguntas sobre intención de voto responden a la afinidad partidista de los encuestados. Sin embargo, en el caso de los candidatos como “El Bronco” no es claro a qué responden estas preguntas y si necesariamente se traducirán en votos el día de la elección.

El caso de Querétaro también demostró las deficiencias de las encuestas ya que tanto Mendoza Blanco y Asociados, Parametría y El Universal subestimaron el porcentaje de votación del candidato panista Francisco Domínguez a tal grado que pronosticaron la victoria del candidato del PRI, Roberto Loyola. Algunos medios también estimaron una elección sumamente competida cuando el margen final fue muy amplio.


Para la elección de Colima, El Universal y Parametría otorgaban la victoria a José Ignacio Peralta del PRI. Sin embargo, de acuerdo a datos del PREP actualizados hasta el día 8 de junio, la contienda se encuentra literalmente empatada entre Peralta, y  el candidato del PAN, Jorge Luis Preciado.


Para el caso de Sonora, hay una gran variación entre las distintas encuestas. Por un lado, las mediciones de Parametría e Imparcial otorgaban la victoria al candidato panista, Javier Gándara. Por otro lado, las encuestas de Consulta Mitofsky, Covarrubias y El Universal pronosticaban la victoria de Claudia Pavlovich del PRI. Al compararlas con los resultados del PREP, observamos que todas subestimaron la votación de la candidata priista así como el margen de diferencia con el que ganó.
Semana Política es elaborada por: Ximena López, Mariana Meza, Carlos de la Rosa, Santiago Martínez, Rafael Vega. Editora: Lorena Becerra

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